sábado, 22 de diciembre de 2018

ÉDITH PIAF... ¡ALLÍ TÚ!


De mis pequeñas letras para un gorrión…

“No quiero volver a la calle y nunca lograré salir sola de ésta: tengo demasiadas cosas malas dentro, y esas cosas malas nunca las siento cuando tú estás ahí.”
Edith Piaf

En la caja de música de mi infancia primera
danzaba una bailarina al compás de La Vie en Rose.
Me adormecía hasta yacer
acompañada de su estilizada armonía
aquella danzarina de rosado tutú
cabellos de oro
y la escuálida flama girándola en la penumbra.
Llegaron los días universitarios
no sé si era adulta todavía…
pero entre libros, sueños y anarquía
un día descubrí
al gorrión de París…
Nos reuníamos a estudiar
rebelados ante todo
cuestionando al planeta de tan sórdido brillar
abandonados en sillones
escudriñando letras y canciones
protestas que no surtieron ningún efecto transformador
y ¡Allí tú!
soundtrack en el fondo de la película
guión ganador
atesorando el Oscar de aquellos días.
¡Naciste en la calle iluminada por un candil!
en vez de leche, vino…
No consiguió la pobreza
asesinar al arte que te arropaba
ni los suburbios oscuros
apagar el fuego que te incendiaba
pero ¡La vida! ¡La vida!
¡La morfina del existir te fue devorando!
pero tu voz de pájaro herido
no aprendió a fenecer,
flotó tal eco libertario en Carnegie Hall
impresionando a la ciudad que no sabe dormir
¿Cuántos no amores te comieron las heridas?
¿Por qué tanto dolor ajusticiándote en silencio?
y ¡Allí tú!
prendiendo el poderoso grito de lucha
“Non, je ne regrette rien”

¿Para qué?
si de tu pasado hiciste una inmensa hoguera
avivada con los troncos de tus huesos dañados.
¡Te he hallado de nuevo!
ataviada con tu infatigable vestido negro
diminuta y gigante como una estrella distante.
Has avasallado mis pensamientos
rompiendo el agujero del cofre,
inundando de belleza la vacía resonancia
junto al trinar perfecto
de tu revuelto plumaje
y es que siento a tus gorriones volando muy adentro
resplandeciendo en las marquesinas de tus manos desplegadas,
aves emigrando
al merecido universo
de la inmortalidad.
¡No te enfermes!
¡No te mueras!
permite que mis oídos
se vayan contigo.

Scarlet C

No hay comentarios:

Publicar un comentario