jueves, 6 de diciembre de 2018
CUANDO LLUEVE
Cuando llueve... hay fiestas en el cielo...
mi alma rememora y se enfiesta
y se sale de mi cuerpo,
a mojarse con el agua fresca y limpia de la lluvia,
a cielo abierto, en la más torrentosa chorrera
o chapoteando en las charcas y pozuelos del suelo...
porque todo aguacero es una fiesta del cielo...
a bailar al compás y al son de la música,
del tamborileo de las gotas sobre las viejas tejas...
a danzar con la brisa y el viento,
como enseñan las copas de los árboles
y las esbeltas palmeras,
embelesadas y apasionadas,
sin quebrarse, sin cansarse y sin pausar...
con el trueno, a cantar y restallar,
con voz de potente tenor
o con hondo y ronco redoblar de templado tambor mayor...
a brillar con la cegadora centella
y el fulgor del rayo...
cuántas y tantas veces ha salido a bailar mi alma
pundonorosa, solidaria, honrando
y cargando mi viejo y ya enmohecido cuerpo
y mis ajadas ropas, resecos de veranos idos,
ya pasados y ya despedidos...
recordando de aquellos otrora tiempos
lejanos de la divina y fugaz infancia,
cuando fue este cuerpo, joven, en plena primavera,
quien la enseñó a gozar de estas fiestas de cielo...
por eso cuando mis ojos lloran,
no confieso ni las tristezas de mi alma
ni los dolores de mi cuerpo...
callando y haciendo de las lágrimas cual fiesta...
como aguacero que lava, limpia y consuela,
como si fuera lluvia que del cielo cayera.
Angel Ignacio Chacón Aquino
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario