viernes, 6 de marzo de 2015
JUSTAS
Hay fruto en el suelo
Y los niños con manos alzadas
Piden trozos de pan.
Justas son las leyes, dicen
Y quién se atrevió a desvariar
Mientras mariposas aletean
Para llenar el vacuo espacio en sus vientres.
Bocas pequeñas se alzan
Y mil torrenteras de agua a presión
Deshojan los árboles de mil primaveras.
Justas son las elucubraciones gratuitas
Y le sujetan mientras le aporrean
Para protegerle, de sí mismo, dicen
Acaso daño se haga el loco en sus propios ojos.
Ella alza las medidas
Y los torreones son habitados como siempre
Por orondos cuerpos desvencijados por la gula.
Quiero soñar, y beber, y existir
Y conocer cuando tus párpados se abran
Para llamarlas, justas por ecuánimes
En los dedos chicos manchados de dulce fundido.
Adoraré un futuro lleno de trigo
Y morderé el anzuelo entre castañas desperdigadas
Pues te sabré rodando entre las flores.
Un día, justas serán, justas no más
Y hombres se contarán por historias de rosa sabor
Sin domeñar al hermano vejado
O al oxidado metal que quema sus ataduras.
Justas, justas, no más que justas
Y dos palmos de luminosidad
Para llevarme tu regocijo, en mis pupilas, prendido.
Santiago Pablo Romero -Triguero-
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