Tus cadenas te encadenan,
tú vives encadenada
y arrastrando tus cadenas
con tu ilusión oxidada.
Te encadenan tus cadenas,
esas cadenas pesadas
que no te dejan vivir
y noche y día te maltratan.
Allá tú con tus cadenas
y con tu vida arrastrada,
arrástrate tú si quieres,
yo no porque tengo alas.
Yo no, yo no, que yo no,
que mi vocación sagrada
es la de volar muy alto,
aunque se quemen mis alas
y yo me pierda en el sol
cual ceniza enamorada.
Tus cadenas no son mías,
no quieras que las comparta,
lo mío es volar a mis aires
y como me de la gana.
Del libro DICHOS Y CAPRICHOS DEL COPLERO de JUAN CERVERA -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario