lunes, 21 de julio de 2014

EL HOYO Y YO


¡Qué poema tan libre eres tú!
Libres somos tú y yo.
“Oum Er- Rbia”, tu verso
Yo, tu fiel conejillo, buscón;
Tahúr y vagamundo.

En la Cueva del Bohemio
Te canto y te cuento,
A bombo y platillo.
Te miro, te admiro y te rimo
A solas, y las estrellas se sustentan como testigo,
Y aun desde lejos, desde muy lejos
La Roca del Gigante además.

Dime, ladrona de vidas, di
¿! Cuándo te me adentras!?
¡Yo qué sé!
¿!Cómo formas parte de mi,
Y a qué confines infinitos me llevas!?
Las vidas me robas,
Y el alma entera me arrobas.

Dime, ladrona de anhelos, di
¡Cuéntame tus andares, tus lejanías!
¿Por qué en tus cipreses?
¿Por qué encinas, y eucaliptos?
Escucho yo tu mutismo,
Tu mutismo cómplice y sensato.
¿Por qué motivo les pones candados de plomo
A tus oídos?

Dime, ladrona de vidas y anhelos, di
¿!Te enorgullecen este regimiento,
Esta brigada de monos,
Que de tus altos y gigantes cedros frondosos,
Baja con gestos y gimnasias
A gozar de la limosna del turista perezoso!?.

En tus montañas, éstas que te abrigan
Hay una leyenda que alucina y no engaña.

En tus lagos abondosos,
De aguas diáfanas y luciérnagas,
Hay un manantial de secretos que fascina.

¡Qué pera tan fresca eres tú!
Fresca como una lechuga,
Y mermelada rojo carmesí
(Eso pienso yo).
¡Qué poema tan libre eres!
Libres somos tú y yo
Pero, cuando de noche,
Paseando y los perros por compañía,
Mi pobre corazón y aliento,
Inseguros y sin tarjeta,
Bien seguro de bruces caerán
En algunos de tus hoyos;
Hoyos indeseables y sin luces.
Y el temor de que la cordillera despiadada
Me delate a algún verdugo
De aspecto un tanto excéntrico,
Algún guardia imbécil indeseable y sin luces.

Rachid Boussad
Publicado en la revista Nevando en a Guinea 35

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