....... desde Gastón Baquero
las palabras están perdidas
en el funeral de mi boca.
cómo quisiera que estuvieran ahí
listas para el peligro
puestas a complacer
al hombre que no soy
y que dubita como zombi.
sentado en el umbral
de esa pérdida de las palabras
pienso que estoy harto
de simular sonidos íntimos
poses en el dintel de una ventana
reconstruida con pedazos de luna
una ventana huérfana de paisaje vivo.
cuando pienso que las palabras faltan
y su estructura ósea provoca en mí
temblor angustia súbita
remordimiento por aquellas que no grité
con mi boca aún oscura y mínima
me remonto a Brandeburgo 1526
y convierto en novedad del día
mi visión trágica de las palabras
mi agónica sospecha
mi regusto por encontrar entre los agrios nombres
la realeza de la verdad
y el esqueleto de mi lengua.
en ese pacto con mi interior mecánico
descubrí el origen de las ventanas.
que no siempre dan a un jardín o al cielo
que hay extensos espacios de sombra
Arique 22
entre mi ojo de ver
y el destino vil de las palabras.
inusitados son
los escondrijos de la inteligencia.
al igual que mi boca
del “voy a ser” del “podré todavía”
hacen el cuento del “nunca serás nadie”
e inventan para ti una jaula doméstica
donde escribes con desasosiego
lo que crees ver y no es más que tu sombra
sentada en el umbral
definitiva y muerta.
Juan Carlos Valls
Publicado en la revista Arique 49-50
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