Para entender que si
jamás
me miras, ni
me hablas
-aunque sea desde lejosme
clavas un puñal
despacio
denso
a ras del alma.
Y me dejas los ojos
secos, sin luz
y el corazón en mil pedazos.
Necesito quererte
con esa euforia adolescente
que me provocan tus dedos,
finos,
ligeros,
a quemarropa.
Para sentir la oscuridad
como un abismo suave
desde tu cuerpo
mientras
tu aliento me forja
en la inconsciencia de tu beso
mortal.
Jimena Antoniello (Uruguaya en Madrid)
Publicado en la revista Aldaba 17
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