viernes, 4 de julio de 2014

61


Todo lo que me rodea
es una amalgama de signos y señales,
el entramado invisible al que nos resistimos,
la excusa de una estrella de siete puntas
por deslumbrar en su coquetería.
Agosto ha vuelto a inquietarme
como cada año
con su misticismo esperado
tras los primeros avisos de Marzo
en forma de mujer alada.
He comprobado la heterosexualidad
de los ángeles en su presencia.
Llamaron a mi casa
para venderme una almohada.
"Están fabricadas con auténticas plumas de ángel"
-me aseguraron-
"ideales para soñar".

Del libro En pie de tregua de DANIEL GRANADO PULIDO -Cádiz-

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