viernes, 18 de noviembre de 2016

¡FUEGO BOMBERO!


Un bombero presumido,
oye una señal de ruego:
-¿Cómo apagamos el fuego
que en mi cuerpo se ha prendido?.
Él quedaba enloquecido
era una figura de arte:
-Ven, nena, para enseñarte…
Primero es tener valor
y ya saqué mi extintor
con las ansias de apagarte.

Crece buena llamarada
alrededor de los dos
y solo grita una voz:
-¡Me siento carbonizada!-
La mujer sigue inflamada,
su fuego no hay quien lo ataje;
perdió el bombero el montaje,
el aparato enseguida
cuando estaba más prendida
la línea de alto voltaje.

Mª. Magdalena Cabrera Zamora -Cuba-

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