martes, 8 de noviembre de 2016

DORMIR


Miro el reloj,
volteo la cara
y vuelvo a sumergirme en el sueño.

Apacible,
humano,
me deleito en los prólogos del día.

El sueño te agarra
en lo más hondo
y aunque te da igual

el cerebro sigue activo
entre los brazos
de un tal Morfeo.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

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