viernes, 6 de marzo de 2015

PALOMA


Supongo,
que sigues elaborando
la sensación
que te provoca
mis escritos.
Una tarde de primavera,
anidaste en mi alma,

bebí tu mirado de un sorbo,
memorice tu sombra por completo,

en solo un instante,
hiciste germinar mis pasiones,

tus trinos me brindaron sosiego,
tus alas refugio inescrutable,
tus ojos norte al paraíso.

Este entrañable conjunto,
me hizo pretender todo de ti,

para al final
tener que conformarme
tan solo con tu ausencia,

yo que odio la impuntualidad,
arribe con retraso a tu vida,
llegue cuando ya emprendías el vuelo.

ERIC URIAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario