Al Marte luchador y pendenciero,
concedieron romanos del juliano
el cetro y la corona de primero...
que destronó un enero, gregoriano.
Marciano, su equinoccio nos ofrece,
con la escarcha de pétalos florales,
despidiendo un invierno, que fenece,
ofreciendo un recital de vendavales.
Cuando marzo, nos marcea compulsivo,
el saber popular del pueblo llano;
por la tarde bombardea tan agresivo,
la esplendida mañana... del solano.
Cuando en Aries, el sol se nos declina,
nos visita puntual... la golondrina.
José Salas -Barcelona-
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