jueves, 5 de marzo de 2015

MANERA DE VIVIR.


Si un día amanece
y nos hemos muerto todos,
nadie se dará cuenta; sí,
porque,
somos tan raros
que no comprendemos
que estamos aquí
para darnos cuenta
de que estamos aquí.
Sabemos,
pero no queremos saber,
que quien mata en nombre de Dios,
muere en nombre de Satán y
sabemos,
también,
que los que matan,
los soldados,
viven al lado de las basuras
y las que follan por dinero,
las putas,
muy cerca de la caridad.
Si un día anochece y nos hemos,
todos, quedado ciegos,
nadie se dará cuenta;
sólo un aire cálido
nos indicará el convencimiento
de que algo está ocurriendo,
pero no recordaremos el qué.
El ser humano es tan miserable,
que ahorra en vida
lo que derrocha en muerte.
Si un día nos damos cuenta
de que vivir está por delante
de cualquier otra consideración,
tal vez,
ese día,
sea el día de ser tarde
y todos habremos muerto
de noche y de deseo.
Dios nos perdonó el día que nos hizo,
nosotros nos perdonaremos
el día que hayamos dejado de existir.
Nuestra manera de vivir,
por los siglos de los siglos,
ha de ser apocalíptica.

Julio G. del Río

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