En la hoguera del abrazo
fui leño encendido, tremular de llamas
perfil oscilante, en el palpitar del fuego
brasa calcinada por el beso.
Entre sábanas bordadas con sal marina
arremetió la espuma
y estallaron las caricias en la ola.
Desde mis cabellos ensortijados de luna
viajaron tus manos
hasta arribar
a la estación de mis pechos
hombre niño, mujer madre
nadé en el mar de tu piel
con la delicadeza del ave
y la avidez de un pez.
Cruzaste el meridiano
rodeaste mi ombligo
ombligo de arena, de flor, de almeja.
estigma de eterna y primitiva unión.
Entre caracoles
hallaste el manantial de vida
gruta donde burbujea el néctar
guía de la simiente
ámbito escondido
canal de sombras
del cual se asoma a la luz primera.
Emprendimos vuelo
cruzamos cometas
de un arco
partió una flecha
con su fulgor
iluminó los mares.
Extasis, plenitud, frenesí
amor consumado
júbilo bañado
por las ocultas lágrimas del alma.
Victoria Estela Servidio -Argentina-
Publicado en la revista Estrellas Poéticas 59
No hay comentarios:
Publicar un comentario