jueves, 3 de julio de 2014

ELLAS, LA METÁFORAS


Como híbridos de amor y soledad
nacieron mis metáforas;
sin yugos y sin nortes,
izadas entre versos
ganados a un naufragio.
A veces las invito a mi escritorio
y acuden a la mesa
con élitros de fuego.
Desconfío que son como los hombres:
que nacen como un himno, como un grito
abandonado al polvo gris del tiempo.
Desnudas y solemnes,
codiciosas y exhaustas.
nuestras vidas discurren paralelas:
del mismo pozo beben
placeres y desdichas.

Esther González Sánchez -Vigo-
Publicado en la revista Nevando en la Guinea 38

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