La falta es lo único que nos sobra.
desde hace un tiempo amasamos
una soledad acompañada,
un abismo que nos lleva
siempre -pero siempre- a la nada.
Juntos, muy pero muy juntos,
hicimos de nuestro sueño
una monótona pesadilla
de las que no asustan pero hastían.
Juntos, muy juntos, ahogamos
por las madrugadas un sordo
y desoído grito de libertad;
matamos a sangre fría
las húmedas miradas
y los cálidos besos,
extraviamos las risas y los abrazos…
Y lentamente, nos abandonamos
sin compasiones ni culpas
a nuestro propio olvido…
Leandro Murciego
No hay comentarios:
Publicar un comentario