domingo, 6 de julio de 2014

DEFRAUDAR


Elegido en virtud de su promesa,
más que de idoneidad o de talento,
lleva en el alma el sello fraudulento
de Judas Iscariote, y como él besa.

Gobierna por la bolsa, no sopesa
validez o eficacia de argumento;
las palabras de ayer, plumas al viento,
los actos de hoy, cuanto en el banco ingresa.

Se enaltece ante el pobre; se rebaja
frente a quien le promete una migaja
de dominio político o social.

Si no su propio cuerpo, prostituye
razón y voluntad, y contribuye
sólo a su propio avance personal.

FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-

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