Caminó entre muertos,
caminó con muertos.
Conoció fronteras
que en la imaginación no tienen sitio.
Envejeció pidiendo asilo.
Se hizo viejo él
y los hijos de sus hijos.
Oxidaron los cerrojos,
afinaron los discursos
y los tiros.
Hoy, el anciano, continúa caminando
lleva el hambre más antigua,
lleva más dolor y más entierros
lleva más rencor y más fatiga.
Y lleva la cuerda con la que ataron
su pobre destino.
Del libro Canción inútil para Palestina de SILVIA DELGADO FUENTES -España-
Publicado en la Editorial Alebrijes
No hay comentarios:
Publicar un comentario