Anoche mientras dormía
entraste por mi ventana
y entre sueños y arrumacos
te enredaste en mis sábanas.
Acariciaste mi cuerpo
recorriste mis entrañas
se derramaron los sueños
y se unieron nuestras almas.
Un susurro me decía
entre risas y suspiros
que era pura melodía
dos corazones unidos.
Sucedió de madrugada
sin quererme despertar
abrazada a mi almohada
pedí que fuera verdad.
En ocasiones los sueños
superan la realidad
aunque los sueños, sueños son
¡hay que bonito!, es soñar.
JUAN RUIZ MORAL
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