Amanecer y olvido,
encriptados ambos,
enzarzados en filo mortal,
acritud de rancio carácter.
Órbitas celestiales,
transeúntes nosotros,
magos perdidos en chistera
irrisoria y algo pedante.
Cada una de las dos partes,
de frente y a los lados,
se unen en un flanco
deslumbran y fascinan al mirar.
Adaptados al abismo abisal,
ese, donde habitar en profundidad,
sin luz del sol ya da igual,
y en ese fondo oscuro, yo, amanezco y olvido.
Perdidos en la niebla de un sol
cómplice de una memoria en tinieblas,
amanecemos cosidos de un silencio y una
claustrofobia de una piel que encierra el cuerpo,
Olvido en las manos y en la boca que tanto dijeron,
ahora calla el tiempo, mutismo de rocas sin rumbo sin sentidos,
amanecer y seguir dormidos en la agónica realidad
de un frágil recuerdo y un no mirar atrás.
Ojos cegados por la rabia de no sentir en los labios
los horizontes de un beso en los inviernos de labios,
amanecer y nada alrededor ,todo sueños vencidos,
heridos, sin gloria, amanecer a la ausencia y sentir nada...
(Dueto)
LOLA WIZNER y F.J.V.
No hay comentarios:
Publicar un comentario