Verte morir fue como si me congelara.
Verlos llorar me hizo llorar también.
Verlos consolarse me consoló un instante.
Verte enterrar... nunca antes.
Te fuiste con una sonrisa para aliviarnos.
Nos aliviaste, nos aliviaste.
Te dije adiós en voz alta
y todos me miraron expectantes.
No lo entiendo. ¿Tú lo entiendes?
¿Desde el otro lado duele igual?
¿Qué sientes? ¿Quieres volver?
Anhelo regresarte y poder besarte
y poder contarte que te echo de menos.
Pero si vuelves y vuelves a irte
¿Cómo haría...?
No podría soportarlo.
No quiero verte morir de nuevo.
No quiero.
Publicado por
MARÍA JOSÉ BERBEIRA RUBIO (Castelldefels) en su blog dondehabiteelolvido-airama
No hay comentarios:
Publicar un comentario