lunes, 8 de octubre de 2018
TÚ, EL QUE ERES
Tú que amarras tempestades,
detienes adversidades,
derrumbas al tirano,
humillas al miserable...
¡Llévate mi sola tristeza!
¡Dime que no regresa!
Tú que ves mi almohada
empapada en el sollozo.
Tú que oyes mi llanto silencioso.
Tú que me creaste
a tu imagen y semejanza.
Como hombre pecador,
recibo tu perdón,
sediento, humillado, hincado.
Como cactus solitario,
una gota de rocío,
una bendición.
¡Gracias Dios mío!
Delfín Giraldo -PERÚ-
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario