viernes, 6 de enero de 2017

UN TRAMO INFINITO


Quien me ama como le ordena la opinión
ve mi muerte con tanta indiferencia
como el que mira al pasar,
quien me hace sufrir solo por interés e hipocresía
vela por sí mismo pero no por mí,
quien quiere con mucha indolencia podría hasta pensar
que también matar es dar cariño,
esas honras ensalzadas en los altos estrados
que mueren en los recintos íntimos
cuidan de necias banalidades
pero no se inquietan por lo esencial,
cuántas almas se alejan del calor de su humanidad pendientes
de la voz del rebaño
y se vuelven siembra de dolor porque convirtieron
en miedo su compasión.

Luis Rafael García Lorente

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