Mis deseos comienzan
donde tú estás,
y acaban
donde termina tu presencia.
Deseos de amor,
arrugados
sin patria ni cuerpo.
Un tenue olor,
un vaho íntimo,
un aroma secreto;
una ráfaga de mar abierto.
El aleteo de mil abejas
atravesando campos
con sabor a níspero maduro.
TONI AZNAR
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