domingo, 5 de abril de 2015

ARCO


Amor y guerra, viejos coaligados
enfrentando refriega o desafío;
lo resuelven por ímpetu bravío,
o rendición cordial, sin altercados.

Batallas del amor, con dos soldados
planeando estrategias de atavío,
arrobamiento, languidez, desvío,
cada cual con sus propios decorados.

Al final el dios niño de arco y flecha
fijando su objetivo, los acecha,
precipitando el dardo ineludible.

Y quien en el umbral se resistía,
abre la puerta, estalla la armonía,
y se hace todo, entre los dos, posible.

FRANCISCO ÁLVAREZ HIDALGO -In memoriam-

No hay comentarios:

Publicar un comentario