jueves, 26 de marzo de 2015

SIEMPRE CONTÉ HASTA DIEZ


Siempre conté hasta diez y nunca apareciste.
Fueron noches de granizo desnudo, de temblor
En el humo del deseo. Días de ayuno y lucidez.

Imaginaba el recorrido del llanto en las trampas
De la noche. La quietud en la memoria
De una pesada cárcel que esperaba a lo lejos.

El rencor de saberme preso en otro cuerpo
Distinto al tuyo. Liberado en otro gesto,
Y defendiéndome de otro perfume.

Pero sé que no fue más que un sueño.
Corría desnudo por la habitación del aire
Y sentía que volaba, mas no era libre.

Kepa Murua -Zarauz-
Publicado en la revista La Tribuna

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