miércoles, 4 de marzo de 2015

EN UN PALMO


Un palmo
Sin cuadrante
Ni esferas disolutas
Un díscolo acento
Sin deje
Ni cartabones carcomidos
Miles de años sujetos
Por dos varas de tierra
Apenas bajar a sorber el agua quieta
Y dilucidar las hojas desabridas
De un libro secreto
Preñado de siluetas
De tiempo perdido
Y hombres febriles.
Terruño de menudencia
Ignara la conciencia
Ahí se torna la ciencia
Arrancando al pobre su conciencia
Pues ya no entiende de paciencia
Ay de mí, que lo sentí en vivencia.
Muerdo habitáculos vacíos
Que fueron hogar
Avaros que cuentan la plata
Viejos sacos de huesos, echados a la suerte
Bajo el manto del hambre
Y siguen resonando clarines
Mientras mi divagar me atrapa bajo el humo tardío.
Sacas llenas
Manos pútridas de oxidado metal
Dulces que pudren las entrañas
Amansan a las fieras
Melodía sonora de pétreas nueces en el agua.
Mas quién soy yo, para juzgar
Vate de ojos tristes
Mirada perdida y aguijón enjuto
Pedigüeño de un instante, un palmo de cordura
Y nacen mil dedos acusadores
Yertos como escarpias
Acaso quisieran guindar las gónadas del vocinglero
Un palmo, no más…la sardina corre por el monte
He visto el conejo bañándose en la mar…

Santiago Pablo Romero -Triguero-

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