Se sienta en la palabra
Baja de sus ojos
Cenizas y truenos
piruetas derramadas
en el aceite del piso
Por delante lo anima
la rosa desvestida
y la gratuidad del sueño
Será solo un ensamble de místicas
un diletante mendigando máscaras
para los carnavales del llanto
La comida fría
el vino no porque es tinto
y un prometedor amanecer de lluvias
leyendo el diario mojados ambos
en un acto de justicia que inventamos
Cumpliría un nuevo aniversario
y esta vez no habrá festejo
La soledad es una compañera errática
que también lo abandonará
en los días arduos del desencanto.
Del libro Me Alejo Charpentier de
ESTEBAN CHARPENTIER -Argentina-
Publicado en la revista Poesía del Mondongo
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