jueves, 23 de mayo de 2013

FUE UN IMPETUOSO ABRAZO


Fue un impetuoso abrazo
que acabó en un clímax breve
agitando sus respiraciones
hasta que todo fue tormenta
y el rayo y el trueno
preponderaron.
Después la lluvia trajo
un murmullo monótono
que les estremeció hasta arroparles
confundidos en dos bolas desmadejadas,
tan yertas sobre el lecho.

MANUEL JESÚS GONZÁLEZ CARRASCO 

No hay comentarios:

Publicar un comentario