domingo, 19 de mayo de 2013

CUATRO DE LA TARDE


Cual Gasparetto oleaginoso,
prendí mi caballo y salí a pasear.

A base de puntos rojos,
conseguí un puesto en Mercadona
para la compra indiscriminada
de macetas
de cáñamo
y hojas reggae.

Humo, coños y prados de chantilli.

Cual boloñesa carnal y cenutria
cogí mi caballo y me puse a trotar.

A galopar.
A galopar.

De incienso y birras la montura.
De mimbre y zinc la montera.
De cuadros a topos la pituitaria como cernícalos.

Cual entremés de velcro y paño
y tesafilm
y biografías cándidas,
cogí mi caballo y me fui a pasear

Y al rato:
Trota que te trota trota que te trá trota que te trá.

Y me digo:
la estadística para el que la trabaja.

Con pasos erguidos y replicantes,
atrasado en el censo de la vida,
imagino un cambio radical,
y me fumo con ojos rojos,
la colilla de la muerte,
en fin,

Cogí mi caballo.

GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-

No hay comentarios:

Publicar un comentario