viernes, 17 de mayo de 2013

AYUDA


Acaso, yo podría decirte, amiga mía,
que los dioses no existen ni existieron,
simples hombres astutos construyeron
por la pira que en miedo sometía,
cada espacio implorante de tu día,
los santos y los diablos compusieron.
hacia un mundo falaz que condujeron
la tropa que en cordero convertía;
cada paso que dabas y que urgía
concurrir al recinto que imponía
usarte en su provecho como zuda;
y en este rol de hablarte en poesía,
te lo digo en rigor de cofradía,
que sigas con tu fe, si ello te ayuda.
Zuda: máquina con que se saca el agua
de mar para regar los campos

Del libro “Hebras de Plata” de RODOLFO LEIRO -ARGENTINA-
Publicado en la revista Estrellas Poéticas 52


No hay comentarios:

Publicar un comentario