domingo, 19 de agosto de 2012

UN CUENTO SIN HADAS PERO MILAGROSO


-¿A ti que te pasa?- Pregunto Mari preocupada al ver a su amiga sola y llorando en el salón de profesores. 
Mía levanto la cabeza y tenía los ojos hechos dos mares, apenas podía hablar, su rostro estaba sonrojado y sollozaba como un bebe. 
-¿Qué paso, que te hicieron, por que estas así? ¡Pero respóndeme Mía!- Decía Mari en un estado de nervios, abrazando a su amiga. 
Finalmente Mía comenzó a hablar:
-Toni me dejo, lo lleve hace tres días a la casa para que conociera a mis padres y desde entonces no se nada de el, me hiso lo mismo que Manuel. Ya no se que pensar ni que hacer, siento una presión en el pecho que no me permite respirar, mi vida es una mierda Mari. -Diciendo esto rompió a llorar, tenia el corazón roto como en las pelis románticas y cursis que las dos veían los domingos.  
-Te dije que Toni era un estúpido, Alex tampoco confiaba en el y me lo dijo. Toni sólo piensa en las cosas materiales, en el dinero y además tiene delirio de grandeza, ya sabía yo, es un tonto que no sabe lo que se pierde, no vale la pena llorar por un tipo así Mía, tu eres inteligente, bonita y tienes buenos sentimientos. 
- ¿Cuál es el problema entonces Mari? Que de tantos hombres que hay en el mundo a mi me toca conocer a los estúpidos. Con Manuel pasó lo mismo, estoy al creer que estoy haciendo algo mal, que la culpa es mía, no se que pensar, me estoy rompiendo la cabeza y no hallo respuesta para esto. Y lo peor es que mis padres me preguntan por el, que porque no ha ido más a la casa, que si nos peleamos, yo no sabía que decirles y ayer tuve que conversar con mi mamá y contarle todo. Imagínate como se puso, me dijo que no llevara a más ningún novio a la casa hasta que fuera una relación seria y duradera. Pero yo pensé que de eso se trataba, tanto con Manuel como ahora con Toni y luego todo desapareció. 
-Lo que pasa es que tú eres muy ingenua, no puedes creer en todos los castillos que te pintan, tienes que tomarte tiempo para analizar las cosas y conocer mejor a las personas. Tu problema es pensar que todo el mundo es bueno y creer que existen los cuentos de hadas, esto no es una historia de Walt Disney, esto es la vida real y ya deja el llanto que no vale la pena. Dice Tagore el poeta hindú: “Si lloras por el sol no verás las estrellas” vamos a lavarte esa cara que hay que dar clases y después te invito a un café. 
Entraron al baño, Mía se lavó la cara y luego cada una fue para su salón de clases. A las 4:30 pm sonó el timbre y los niños salieron corriendo y gritando como siempre, Mía se quedó en el aula recogiendo sus cosas y alistándose para ir con su amiga a tomar un café cuando afuera en el pasillo escuchó a otra maestra comentando sobre lo sucedido entre ella y su novio. Mía no tenía idea de cómo se había enterado, se acerco a la puerta para oír mejor, la que hablaba era una profesora de matemática llamada Vivian, conocida por su antipatía y su arrogancia. Su voz era clara y fuerte como si estuviera dando una maliciosa conferencia sobre las desventuras amorosas de Mía:
-Pues así fue, el mismo Toni me contó que Mía vive en una casa de madera que se esta cayendo a pedazos, que no tienen televisor, los adornos son viejos, el padre trabaja en una finca cortando flores y la madre limpia casas.  Ella no tiene ni ropa que ponerse y para salir se la pide prestada a Mari. Yo ella no llevo a nadie a mi casa, por eso Manuel la dejó también, que pena.- Diciendo esto se hecho a reír. 
Mía se dejó caer por la puerta y sentada en el piso comenzó a llorar, esa era la razón por la cual sus dos relaciones se habían terminado. En su interior Mía se preguntaba: como pueden existir personas tan mezquinas en el mundo,  es posible tanta insensibilidad, tanta miseria humana y por increíble que parezca, no podía dejar  de sentir lástima por estas personas tan pobres de espíritu. En ese momento alguien empujó la puerta, era su amiga Mari:
-No me digas que sigues llorando por el estúpido ese, te dije que no valía la pena Mía, vamos para mi casa que te voy a preparar un café contra la depresión. -Le dijo Mari tratando de animarla, pero ella seguía llorando. Mari saco a su amiga de la escuela y la llevo para su casa, ya sentadas en el comedor frente a dos tazas de café caliente Mari le preguntó: 
-¿Tú te enamoraste de Toni?
-No Mari, no se trata de eso.
-¿Entonces de que se trata? Ya me estoy preocupando porque si no estas enamorada… ¡Hay Dios mío! ¿Se les rompió un condón y estas embarazada?
-No Mari estás loca, no tiene nada que ver con eso. Te voy a contar lo que pasó, pero antes prométeme que no vas a decir nada y mucho menos buscar problemas. 
-Está bien te lo prometo, pero acaba de decirme que pasa. 
Mía le contó a su amiga todo lo que le había escuchado decir a Vivian y como eso la hacía sentir. Mari no pudo aguantarse, se levanto de la silla gritando, alteradísima e insultando a Toni, a Manuel y hablando mil cosas de Vivian, amenazando con llamarla al otro día en la escuela para ponerla en su lugar por chismosa. Mía le recordó que le había prometido no decir nada y no buscar problemas.  
-Ves que tú eres demasiado buena, ella es una fresca, no puede ir hablando así de ti por los pasillos y ya es hora de que alguien la ponga en su sitio, con palabras o con una buena bofetada. 
-No Mari, por favor no digas nada, ya la vida le enseñará que esta equivocada y pagará el daño que haya hecho a otros. No quiero que busques problemas y ya que no quiero hablar de esto. ¡El café esta riquísimo! 
Las dos se miraron y se echaron a reír. Mía Salió de casa de su amiga más calmada, llegó a su casa tomó un baño, comió en la mesa con su familia y un pensamiento vino a su mente: “pobre pero con un tesoro que todo el oro del mundo no puede comprar, el amor de mis padres y una amiga incondicional, entonces soy rica.” 
La noche llegó y Mía daba vueltas en la cama pensando en todo lo sucedido, realmente tenía que tomarse tiempo para conocer mejor a las personas y saber  si debía o no confiar en ellas, pero sobre todo no llevar novios a su casa hasta no estar segura de que todo fuera real. 
Al día siguiente Mari la llamó para invitarla a comer y a bailar con un amigo, pero Mía no estaba muy segura de querer ir o de si deseaba conocer nuevas personas. Al final su amiga insistió tanto que ella tuvo que acceder. Se alistó y fue para casa de Mari, allí se bañaron, se vistieron y se sentaron a conversar mientras las venían a buscar. 
-Te voy a presentar a un amigo de Alex que es maravilloso, ese el hombre que tu necesitas, es buenísimo, inteligente y sensible, su nombre es Damián y tiene 27 años. No te lo presente antes porque el estaba en un viaje de trabajo por España, regreso ayer y  llamó hoy por la mañana a Alex para que nos reuniéramos. 
-Mari yo lo menos que deseo es conocer otro hombre, ya con las dos decepciones que me he llevado tengo suficiente. Amiga tu tienes suerte de haber conocido a Alex, el es un hombre especial y te ama. Ese es el tipo de relación que yo quiero, una que sea verdadera, no quiero ir conociendo hoy a un imbécil y mañana a otro. De verdad te lo agradezco pero ahora prefiero estar sola. 
-Esta bien, no te voy a insistir, pero como mismo dijiste, Alex es un hombre especial  por tanto no se reúne con estúpidos. Cuando conozcas a Damián tu sola vas a cambiar de opinión, eso si, te advierto que no puedes ser negativa, la persona que tú quiere va a llegar así que no puedes perder la esperanza, sino cuando la tengas en frente no la sabrás reconocer. Prométeme que no vas a dejar de creer nunca que la magia existe.
-Que si, te prometo que siempre seré la tonta romántica que cree en el amor verdadero. 
Diciendo esto las dos comenzaron a reír y entonces sonó el timbre, Mari corrió a abrir la puerta y afuera estaba Alex con un ramo de flores. Detrás apareció Damián con tres bolsas de regalos y saludando con alegría. Entraron a la casa, Mía estaba sentada en el sofá y Mari se apresuro a presentarlos:
-Mía este es Damián el buen amigo del que tanto te he hablado. 
Se volvió hacia Damián diciendo:
-Damián esta es mi mejor y especial amiga Mía. 
-Es un placer conocerte al fin Mía, Alex me ha hablado mucho de ti.- Diciendo esto le dio una rosa blanca.
-Encantada.- Dijo Mía mientras cogía la flor nerviosa y sorprendida, el muchacho delante de ella tenía una mirada limpia, unos labios sensuales, una voz fuerte y dulce al mismo tiempo, era alto y con mucha personalidad. Mía se quedo encantada con la presentación, pero no dejaba de pensar en los espejismos que la vida le había puesto en el camino. 
-¡Bueno, vamos que me muero de hambre!- Exclamó Mari poniendo los paquetes en el sofá y las flores en un búcaro. 
-¡Vamos!- Se apresuro a decir Alex abrazándola. 
Salieron los cuatro y Damián tomo a Mía del brazo para ayudarla a bajar las escaleras. El contacto con su piel fue algo que causó una gran impresión en Mía, tenía la piel suave y un olor exquisito, su cortesía era algo natural y poco visto en el mundo convulso de hoy. Montaron en el carro y ella no podía dejar de mirarlo, su piel blanca, su sonrisa divina, su forma de expresarse era todo un caballero, su presencia daba la sensación de estar en otra época. Cuando llegaron al restaurant fue igual, el le alcanzó la silla para que ella se sentara y luego la acomodó. Mía se sentía como una princesa. Después de la cena fueron a un club donde se tocaba música retro en ingles. 
-¡Mía ven a bailar!- Le dijo su amiga halándola por el brazo. 
No había opción, tenía que bailar porque en eso Mari no iba a dejar de insistir, así que dejó atrás los malas secuelas y el Rock and Roll corrió por su cuerpo, Mía tenía el presentimiento de que algo maravilloso iba a sucederle, pero pensó que era el whiskey y la música.
-¿Qué te parece Damián? – Preguntó Mari con una sonrisa pícara. 
-Tienes razón es especial y muy lindo, parece salido de un cuento, pero no quiero involucrarme sentimentalmente con nadie, ya veremos que pasa más adelante. ¡Me encanta! -Diciendo esto las dos se empezaron a reír. 
-Sabía que te iba a gustar y mientras más lo conozcas más te va a encantar, sólo dale la oportunidad de conocerte Mía. Y date la oportunidad a ti misma de ser feliz con un hombre que vale la pena, de verdad te digo amiga, el te puede dar ese amor que tu quieres. 
-Pero yo no se si tan siquiera le gusto Mari, acabamos de conocernos y durante la cena no hablamos mucho. ¿El te dijo algo?
-Ya Alex le había hablado muy bien de ti y cuando salimos del restaurant me dijo que podía ver en tus ojos que eras una mujer especial y que quiere pasar tiempo contigo para conocerte mejor, así que le di tu teléfono.  
-Mari tu estas loca, dale vamos a sentarnos que ya me duelen los pies. 
-¿Te duelen los pies o quieres sentarte al lado de Damián? 
-Las dos cosas. –Susurró Mía con una sonrisa pícara.
Fueron a sentarse en la mesa donde conversaban Alex y Damián, pero Mari saco a bailar a Alex con una mirada cómplice. Mía estaba nerviosa y apenada por lo evidente que era la intención de unirlos. Sin embargo permaneció sentada, la mágica noche la hacía sentirse esperanzada y con ganas de darse una oportunidad.  
-¿Cómo te sientes Mía?- Preguntó Damián un poco nervioso, tratando de romper el hielo.  
-Me siento bien, hacía tiempo que no salía a divertirme, estuve muy ocupada trabajando en  mi tesis de maestría y luego bueno…-Mía se quedo callada pero con un rostro pensativo.
-¿Bueno? Los novios, el trabajo, la vida me imagino. -Dijo Damián con una sonrisa.
-Te imaginas bien, estuve ocupada en vivir aunque fue una vida equivocada, pero igual tenía que pasar porque de eso se trata ¿no?
-Si, de eso se trata, de equivocarnos, de seguir buscando sin perder las esperanzas, de luchar y tener fe en que la persona perfecta para ti va a llegar. Yo estuve involucrado por completo en el trabajo y no me ocupe del amor, realmente, creo que el amor verdadero llega a ti. 
-Creo que sí; mientras más buscamos lo verdadero más chocamos con la mentira. Yo ahora me estoy dando un tiempo para reflexionar sobre ello, creo que necesito un descanso,  tiempo y espacio para mí.- Mía tenía ganas de decirle que sería capaz de regalarle a el todo su tiempo y todo su espacio, pero el pensamiento lógico le gano al pensamiento abstracto. 
-¿Y para un nuevo amigo tienes tiempo verdad?- Damián sonreía cuando hablaba, estaba feliz de regresar a su país, de reencontrarse con sus amigos y familia, de volver a su habitad natural y ser el mismo y además se sentía afortunado de conocer a una mujer como Mía, Alex no había exagerado, ella era especial.    
- Para un amigo siempre hay tiempo.- Le dijo Mía.
-Es bueno saberlo porque no podemos dejar en el mar una botella con un mensaje dentro. 
Mía no pudo responder, primero porque se quedo sin palabras y segundo porque en ese momento apareció Alex sosteniendo a Mari que estaba pálida.
-¿Qué pasó?-Dijo Mía asustada al ver a su amiga pálida y fatigada. 
-Imagínate, primero la comida y luego la bebida con el bailoteo a Mari se le estremeció el estómago y la cabeza le da vueltas. Así tendremos que seguir la fiesta otro día.- Dijo Alex. 
-Bueno vamos antes de que Mari acabe con el club.- Los tres reían mirando a Mari que no podía ni sonreír. 
Llegaron a casa de Mari y Damián y Mía se quedaron conversando en la sala mientras Alex se encargaba de ayudar a Mari con todo. 

- La noche ha sido especial, lástima que Mari ligó demasiadas bebidas. Bueno espero que podamos seguir celebrando otro día porque me encanto conocerte y quisiera que me regalaras un poco de tu tiempo para conocernos mejor. 

-Yo la verdad, la he pasado genial y como te dije siempre hay tiempo para hacer buenos amigos. 

-Me alegra escuchar eso, Mari me comento que estabas trabajando en tu tesis de maestría, yo traje muchos libros y artículos que pueden servirte. Sería un placer para mí poder ayudarte. 

-Gracias, te voy a tomar la palabra porque la bibliografía que tengo no es suficiente para fundamentar la hipótesis de mi investigación, tal vez Mari no te dijo el tema de mi tesis pero la verdad es complicado y necesito la mayor cantidad de información posible y sobre todo que venga de fuentes confiables, se trata del comercio en internet, las estrategias, herramientas y métodos del mercado, es un tema con muchos matices por eso necesito verlo desde diferentes campos de estudios.

-Suena interesante y emprendedor para mí. ¡Cuando empezamos entonces el trabajo en equipo! –Dijo Damián con mucho entusiasmo. 

Mía sonrió, pensaba en cual era el tema interesante para Damián su tesis o ella. Sin embargo decidió darle un voto de confianza, en primer lugar porque la idea de que fuera ella la que le resultara interesante le agradaba muchísimo y la tesis era parte de ella así que al final Damián estaba hablando de lo mismo. 

-Para mi esta de lujo el trabajo en equipo así que cuando tengas tiempo te doy  lo que tengo hecho de la tesis para que lo leas y luego nos reunimos para trabajar juntos, tu ayuda es un regalo divino la verdad porque en estos momentos estoy bloqueada. 

-Si quieres te recojo mañana en tu casa, almorzamos en un lugar tranquilo y luego te invito a mi biblioteca. ¿Qué te parece la idea?

Mía se horrorizó cuando escucho: “te recojo en tu casa”, al momento vinieron a su mente las terribles palabras de Vivian, no podía llevar a Damián a su casa pues lo mas probable es que al ver las condiciones en que ella vivía hiciera lo mismo que sus novios anteriores: desaparecer. Tenía que inventar una buena excusa, porque en su casa definitivamente no podían encontrarse. 

-Mañana tengo que trabajar hasta tarde y no me dará tiempo pasar por mi casa, así que si quieres mejor me puedes recoger en la escuela. Después podemos ir a almorzar y por supuesto me encantaría visitar tu biblioteca, Mari y Alex me han hablado mucho de ti pero más de los increíbles libros que atesoras en ella.

-Me parece bien, entonces tenemos una cita mañana. 

En ese momento salieron Mari y Alex, ella tenía mejor semblante.

-¿Cómo te sientes?-Preguntaron Mía y Damián al mismo tiempo.

-Ya estoy mejor, que pena con ustedes arruine la fiesta.

-No te preocupes que eso nos ha pasado a todos en algún momento y además tenemos tiempo para seguir celebrando otro día.- La voz de Damián sonó amable y reconfortante. 
   
-Bueno dejemos que las damas descansen y vamos a descansar nosotros que mañana hay que trabajar. –Dijo Alex dándole un beso en la frente a Mari.

Los muchachos se fueron y una vez solas en la casa las dos amigas empezaron a conferenciar acerca de la mágica noche y el dulce encuentro:

-Tenías razón- dijo Mía- Damián es un hombre especial, me dejo encantada no puedo dejar de pensar en sus labios, tiene una sonrisa bella, el es increíble. 

-Sabía que te iba a gustar, el es la clase de hombre que tu buscas Mía, el te puede dar la historia de amor que tu quieres. ¿Y quedaron en algo?

-Si mañana me va a recoger a la escuela para ir a almorzar y luego me va a llevar a su biblioteca, me va a ayudar con la tesis. 

-Pero Mía ¿Se te olvido que mañana tú no tienes que ir a la escuela?

-No quiero que me recoja en la casa Mari, después de todo lo que ha pasado y con la posición económica que el tiene no creo que sea conveniente. ¿Y si sale corriendo después de ver que soy pobre?

-Mía estas loca, te dije que Damián es especial, para el esas cosas no tienen importancia pues sabe valorar a las personas por quienes son y no por lo que tienen. Quítate esas ideas negativas de la cabeza, todo será diferente con Damián, de verdad mi amiga. 

-Bueno vamos a ver que pasa, el tiempo es el mejor testigo y la mejor medicina para curarlo de todo. Ahora vamos a dormir que tú si tienes que dar clases mañana y yo me voy contigo para la escuela y así te ayudo porque con la resaca no podrás dar clases. 

Las dos comenzaron a reír y se fueron a dormir cada una a soñar con su príncipe azul.   
Mía ayudo a su amiga a dar la clase, aunque ella no tenía resaca estuvo en un limbo desconocido y fantástico todo el día. Mari la miraba y se reía, sabía que su amiga estaba nerviosa por la cita que tenía con Damián, sabía que una historia de amor comenzaba a nacer y se sentía feliz de haber unido a dos personas tan especiales. En ese momento sonó el teléfono celular de Mari, era Damián con Alex que estaba en la puerta de la escuela para recogerlas. Mía estaba nerviosa como una quinceañera y las manos le sudaban. Finalmente después de arreglarse un poco en el baño salieron. 

Mía se paró unos segundos en la escalera y pensó: ahí estaba esa mirada con la que he soñado toda la noche, esos labios hechos para besar… ¿por qué me siento tan aliviada, segura y feliz? Creo que hay respuesta que sólo el tiempo nos regala. Damián la abrazó y la besó con una alegría como si no la hubiese visto en años o como si la conociera de toda la vida y toda la vida la hubiese amado. 

Dejaron a Mari y Alex en la casa y fueron a comer. Mía iba nerviosa en el carro, no sabía que decir, pero si sabía que no podía dejar de mirarlo. Damián la miro unos segundos y le dijo: 

-Creo que me toca a mi romper el hielo, ¿bueno que tal tu día? 

-Todo bien, ayudé a Mari a dar sus clases y preparé los documentos de mi tesis para que los revisemos juntos. ¿Qué tal tú? 

-Seré sincero contigo porque esto es algo increíble y de verdad necesito que lo sepas. Tú has pasado toda la noche dando vueltas en mi cabeza y esos paseos me han encantado. No quiero ser cursi pero el amor siempre lo es y creo que esto es amor a primera vista como lo pintan en las comedias románticas. Por favor, no quiero que lo tomes como una falta de respeto, es verdad lo que te digo, yo estoy tan sorprendido y confundido como puedes estarlo tú en este momento. Desde ayer sólo pienso en tu mirada, en tu sonrisa, en lo especial que eres y lo se porque me da la sensación de que te conozco de toda la vida y de que toda la vida te he amado. Acabo de romper el hielo, espero no haber roto con él tu confianza y tu amistad. 

Mía estaba sorprendida, asustada, nerviosa pero feliz, Damián parecía haber adivinado todo lo que ella estaba sintiendo, todo lo que había pasado en sus sueños y sus pensamiento. Era increíble y maravilloso, tan perfecto que daba miedo… no sabía que hacer, mil ideas pasaban por su cabeza y tenía un nudo en la garganta. Sin embargo un pensamiento repentino pasó a ser su única opción: “tengo que decirle todo lo que siento” 

-Supongo que debo hacer escarcha el hielo que acabas de romper, lo que acabas de decirme refleja todo lo que tengo ahogado en el pecho desde ayer y que mi mente no puede comprender. Toda la noche he escuchado tu sonrisa y todo el día he imaginado como sería mirarnos diciendo todas estas palabras que no rompen mi confianza sino mis temores, no rompen mi amistad sino que me hacen creer que es posible vivir una verdadera y cursi historia de amor. 

En ese momento sirvieron el almuerzo y Mía sentía que el tiempo había corrido y demasiado a su encuentro. ¿Cómo había llegado al restaurante?  Era un verdadero enigma para los dos al juzgar por el rostro de Damián. Los dos comenzaron a reír y almorzaron mientas hablaban de esas cosas que han quedado olvidada en el pasar de las generaciones como son el compromiso, el respeto, el amor… Entre esos exquisitos diálogos llegaron a la famosa biblioteca y Mía no dejaba de estar sorprendida por un segundo, nunca había visto nada igual (sólo en películas). Damián le mostró libros antiquísimos, cosas valiosas e interesantes, era un mundo de fantasía. Comenzaron a leer la tesis de Mía y Damián se quedó fascinado con el trabajo que ella estaba haciendo, la miró por un rato perdido mientras ella le explicaba sus argumentos y su hipótesis, cuando ella se detuvo la abrazó fuerte y la besó como si ese día fuera el último día de los hombres en la tierra. 

Desde ese instante, Mía y Damián se encontraban en la escuela, almorzaban juntos, salían a caminar, compartían con sus amigos, trabajaban en la tesis, la eternidad no bastaba para estar juntos, una misteriosa magia había crecido entre ellos. La hipótesis paso a ser una certeza, la certeza una historia de amor y el amor un personaje protagónico en esta historia. 

-Mía muchas veces nosotros mismos creamos problemas sin necesidad, yo no entiendo que Damián quiera conocer a tus padres, quiere formalizar la relación y que quiera pasar el resto de su vida contigo y que tu sigas obstinada en no llevarlo a tu casa. Mía quítate esas ideas de la cabeza, el no va a desaparecer, Mía reacciona tu lo conoces, te ha demostrado que es diferente, que es especial y que te ama. Por favor amiga… lo vas a perder con esa actitud tan absurda. –Todas estas cosas le estaba diciendo Mari a su amiga que no paraba de llorar porque por primera vez en 5 meses había discutido con Damián. 

-Mari tengo miedo, no se que me pasa de verdad las palabras de Vivian aparecieron en mi mente cuando Damián me dijo que quería conocer a mis padres. Dice que como es posible que yo lo ame y no quiera presentárselo a mis padres. Yo le dije que más adelante, que yo no les había dicho que tenía novio y eso fue peor. El no entiende lo que esta pasando, dice que no es normal que yo no haya hablado de lo nuestro con mis padres a menos que no quisiera una relación formal con el. –En ese momento entro Alex por la puerta con cara de pocos amigos.
-¡Mía tu estas loca! Damián me llamó por teléfono y tuve que ir a su casa porque esta desesperado, yo lo conozco desde que somos niños y nunca lo había visto así. Mía el te ama, de verdad te lo digo, los dos son mis amigos y los quiero, pero no es justo lo que estas haciendo. Damián no puede pagar por el daño que otros te hicieron y tu no eres así, tu lo amas Mía mírate, estas sufriendo por algo que tú y sólo tú puedes resolver. 
-Esto no es normal Alex, yo no se que me pasó, esa reacción fue un reflejo incondicionado, las palabras humillantes de Vivian, lo miserable que me sentí, lo que me pasó con Toni y con Manuel llegó a mi mente y el pánico se apoderó de mí. Yo no quiero perder a Damián, pero no se que hacer, el piensa que yo no quiero una relación con él, no entiende porque no le he contado a mis padres que estamos juntos, cree que lo engañé. 
-El te ama, el cree en ti más de lo que ha creído en cualquier mujer en su vida.- Alex calló y miró a Mari como si ellos supieran algo que Mía no sabía.
-Mía no se si debamos decirte esto, pero somos tus amigos y queremos que seas feliz, si no vas a hablar con Damián y le explicas todo lo que esta pasando, no lo vas a ver en un largo tiempo. Hazlo amiga, por favor. -Dijo mari con una voz llena de esperanza y de tristeza al mismo tiempo.
-Ustedes me están ocultando algo. ¿Qué pasa?- La voz de Mía sonó rota. 
-Eso te lo tiene que decir Damián, nosotros sólo podemos decirte que  ustedes están hechos para estar juntos Mía, sería una verdadera lástima que eso no llegara a pasar, porque tú con ese miedo infundado a perderlo acabarás perdiéndolo. 
-¿Damián está en su casa?-Pregunto Mía. 
-Si yo acabo de venir de allá, lo deje encerrado en la biblioteca, no quería hablar con nadie, los padres lo llamaron de España y no cogió el teléfono. 
-Llévame para su casa Alex- Dijo Mía.
Los dos amigos llevaron a Mía para casa de su novio, cuando llegaron Alex llamó a Damián para que le abriera pero el Mari se fueron así que Damián se llevó una gran sorpresa al abrir la puerta y ver a Mía parada y llorando frente a él. La abrazó y entraron juntos a la casa.
-Por favor déjame explicarte, luego tú decides lo que quieres hacer, pero yo tengo que intentarlo.- Dijo Mía ahogada en lagrimas.- Antes de conocerte yo tuve dos novios y me fue muy mal en esas relaciones, todo estaba bien y de repente cuando los llevé a mi casa desaparecieron, no los vi mas, yo no sabía lo que pasaba, mis padres se preocuparon al ver que les presentaba un novio hoy y al día siguiente estaba sola, mi mamá me dijo que no llevara a más ningún muchacho a la casa hasta que no fuera una relación seria. El problema era que yo creía que eran serias, yo pensé que era amor y que los conocía porque con los dos salí por cerca de 4 meses antes de llevarlos a la casa pero me equivoqué. Llegué a pensar que había algo mal conmigo, me sentí terrible. Hasta que un día escuché sin querer a una maestra de mi escuela riéndose mientras le contaba a otras compañeras que dos novios me habían dejado porque yo era pobre, porque mi casa se estaba cayendo, yo no tenía ni ropa que ponerme y Mari me prestaba la de ella, que lo mejor que hacía era no llevar a más ningún hombre a mi casa. No te imaginas lo humillada que me sentí, decepcionada, frustrada y con un inmenso dolor de saber que existen personas capaces de hacer ese tipo de daño a los demás.- Mía tenía la voz quebrada y las lágrimas corrían por la comisura de sus labios.- Yo se que tu eres especial y por eso te amo infinitamente, pero cuando me hablaste de conocer a mis padres todos esos malos recuerdos vinieron de un modo inesperado a mi mente, no quiero perderte…
Damián se puso de pie y caminó hacia la biblioteca, Mía permaneció sentada mirando como el entraba a la biblioteca y la dejaba en la sala sola y llorando,  pensó que ese era el final. Se ocultó el rostro entre las manos y rompió a llorar. En ese momento Damián se arrodillo frente a ella descubriéndole el rostro y tomando sus manos entre las suyas:
-El amor es uno de los tesoros maravillosos que Dios creó y la persona que es capaz de amar como tu me amas a mi nunca será pobre porque tiene ese regalo divino, tiene el don para dar amor y la gracia para merecerlo. Por eso te amo porque eres una mujer maravillosa, porque estando a  tu lado me siento mas cerca de Dios. Damián le soltó las manos, cogió algo que tenía encima de la mesa y le dijo:
-Aquí esta la tesis terminada e impresa, espero que te gusten los diseños que le hice. 
Mía abrió la carpeta y sacó la tesis, en ese instante comenzó a reír y llorar nerviosa, las hojas estaban atadas con una cinta azul de seda de las cuales pendía  un anillo de compromiso 
-¿Mía me harías el honor de casarte conmigo?- Dijo Damián con una voz segura y llena de fe.
-¡Si!- exclamó Mía abrazándolo fuerte.
En ese momento salieron Mari y Alex de la cocina gritando de alegría y con una botella de champagne en la mano. Los cuatro amigos se abrazaron riendo y alzaron las copas para brindar por esa cursi y maravillosa magia  que sólo el amor puede hacer posible.

Del libro Sueños de mujeres de MAYDOLL MORALES PÉREZ

1 comentario:

  1. No tengo palabras suficientes para hacerte saber lo que este cuento me hace sentir,comparte los valores que expones en el...Esta genial

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