Un día no, ¡todos los días!
porque nos lo merecemos,
tanto damos,
tanto hacemos,
porque estén mejor los nuestros.
Mujeres cual guerreras incansables,
sacamos fuerza,
¿no sé de dónde?
que para todos ahí estamos,
aunque el cansancio nos desarme.
Haciendo a un lado nuestras necesidades,
aprendemos a comer paradas,
a cocinar con una mano,
mientras en la otra...
... llevamos una criatura cargada...
Mujeres desveladas,
luchonas, mal pasadas,
sonriendo, aunque por dentro,
llevemos lágrimas congeladas.
Salir a trabajar,
triplica la demanda,
en vez de descansar,
hay que sacar la casta.
Las veinticuatro horas, estamos ocupadas,
peleemos un tiempito,
para estar relajadas.
Para ir con las amigas,
reír a carcajadas,
dejemos un espacio,
sacudamos las alas,
que los pendientes esperen,
total, ¡no pasa nada!
María Ernestina Torres Sánchez -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario