Escrito con sangre inocente,
han quedado los signos de la muerte;
por los campos de Almería,
esa tierra andaluza, que por siempre
llorará tu muerte, -tierno pescaíto-.
La maldad espero que se pudra
en una mazmorra, oscura y húmeda;
el polvo de su ennegrecido corazón,
no encontrará consuelo ni perdón...
Es la sombra malvada de esta negra alma,
la garra de esta bruja que estaba preparada
para segar tu vida: -Pescaíto- de un golpe certero...
pero tú como un Ángel, te quitaron la vida y estás en el cielo.
Yo en mi impotencia, me indigno cuando la furia de Satán cae
rasgando piel y carne de un pequeño inocente;
y la vida de un Ángel sagrado se escapa...
mientras que los derechos "humanos" protegen a esta mujer mala.
Entonces cuando ya tarde comprendemos
que a las fieras siempre las guardan los mismos...
que el mayor enemigo es siempre el mismo,
y que tu vida y la nuestra: -pescaíto- la maneja el mismo.
Yo querido Gabriel, dulce, -pescaíto-
yo sólo creo en tu inocencia y la de todos los niños;
que la maldad está suelta y la justicia es un espejismo...
y no entiendo como en este mundo hay tanto cinismo....
RAFAEL CHACÓN MARTEL
No hay comentarios:
Publicar un comentario