jueves, 8 de diciembre de 2016

CANTO A MÍ MISMO


A María Del Carmen Suárez.

-la hermana que Dionisos
me dio y fue promesa suya-

Me celebro y me canto a mí mismo cuando
la muerte me busca ya desde el pasado
para esparcir mis huesos hacia los broncos
vientos del futuro y entregado a mi Dios, oh Dionisos,
me celebre y le cante a los huesos y las cenizas que llevarán
las lluvias del estío hacia el dios Paraná que es nuestro río.

Nada rescataría el acto de haber nacido demasiado tarde para
los dioses y temprano para el “ser” que yo estoy siendo
esto que estoy soñando:

Estoy desnudo ahora. Desnudo soy solo carne y cuerpo…
Finitud y hambre de eternidad y celo eterno.

No otra cosa soy y no me moriré en Paris con aguacero
pues ya nada recuerdo y en esta “nada” un sol se abre para
mí como amapola del cuerpo tuyo aquel al que yo
consagré la eternidad de todo devenir y todo tiempo
que es sólo fábula para que con mis carnes aun en primavera
coronadas y olvidadas del canto que a mis húmeros
dispersos en el viento por los grises caminos
que la vida lanzó como áurea estela te saciaras el hambre
de dios y amante- que los rayos de luna- nunca jamás
tejidos por la araña de la repetición eterna hacia aquel renacer
del áureo beso que hacen uno del otro al mismo tiempo.

Todo permite entonces que a mí mismo me cante
y celebre al espectro que soy y al fuego que aún arde
en mis tobillos, al pabilo que alumbra tus bellos genitales
oh dios que todo lo procreas, aún la nada, esta que ahora soy
y auque me cante y me solace en esta soledad
- la séptima del día- dejarás en mi vientre
tu semilla de luz y la simiente del verbo donde engendré
la nada deste amor tan estéril como la vida misma
con que ahora corono mi camino, este canto a mí mismo,
este poema, mientras grises cenizas y húmeros macizos
se dispersan en el finito cetro de tu reino.

Del libro En carne viva de OSCAR PORTELA -Argentina-
Publicado en Editorial Alebrijes

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