un latido unánime
avasalla los muros de la sangre
apenas el fervor desperezado
afuera está la tumba
y el repentino desorden de los muertos
cómo esplende
el río en el follaje,
mientras la tarde recupera
leve
una suerte de amor ineludible.
Del libro "memoria-abrevadero" de
Angélica Mollo -Argentina-
Publicado en el blog elescribidor
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