jueves, 20 de octubre de 2016

LA MONSTRUOSA PESADILLA


¿Qué más me falta por ver?, estoy cerca de cumplir los ciento dos años de edad y lo que más me entristece es seguir aquí, viviendo. Qué irónico es todo esto, cuando era joven siempre le pedía a Dios que me diera una larga vida; hoy ni siquiera estoy segura de creer en Él. A decir verdad, ya no creo en nada. Deseo con todas mis fuerzas morir, y pensar que me aterrorizaba la idea de fallecer tan joven como mi tatarabuelo que partió a los cuarenta años de edad; dichoso de él.
Cuando era joven cría que morir de una enfermedad grave era algo poco deseable. ¡Bah!, hoy sé que “poco deseable” es vivir en este mundo de fines del siglo XXI que está sobrepoblado y tener que pagar las consecuencias de todo lo que ello implica: he visto un sinfín de guerras en todo el mundo, asesinatos en las calles de la ciudad, robos en tiendas y casas habitación, violaciones a plena luz del día, desempleo imparable, falta de oportunidades para todos y eso sin contar los grandes desastres naturales como los terremotos, los tsunamis, las inundaciones, las sequías, los devastadores huracanes que llegan cada año con una fuerza más violenta y destructiva, las erupciones volcánicas y un largo rosario de conflictos sociales y problemas naturales. Los expertos dicen que todo esto es consecuencia de que somos muchos habitantes en el mundo y que estamos acabando con él y con nosotros mismos. La explicación científica es algo a lo que llaman superpoblación.
Pero ese no es el verdadero demonio, el monstruo que acecha en cada esquina y que se instaló a vivir
conmigo es la vejes aunada a la pobreza. En este mundo capitalista, consumista y altamente individualista, todo esto de lo que les hablé no tiene relevancia alguna para mí; sólo me importa lo que me está destruyendo, lo que me mata lentamente y esta pesadilla no parece tener fin, cada día
soy más pobre y más vieja. Lo peligroso es que está matando a casi la mitad de los habitantes de este planeta y nadie parece darse cuenta.

Mª del Socorro Candelaria Zárate (México)
Publicado en la revista digital Minatura 151

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