jueves, 5 de mayo de 2016

AMADO


Amado, te acercas lentamente desde el infinito,
Claridad lejana como lluvia de meteoros,
¿Cómo mirarte en las mañanas, siento?
Penetrando presagios lúgubres en mis adentros.

Me atormentan los enjambres misteriosos,
acumulándose el temor en mi mente,
impacientes los pensamientos traviesos,
Cuando el sol los diluye en mi frente.

Extraño nuestra conversación sosegada,
en las largas noches tranquilas,
sigilosa horas de fraguada morada.

Nuestro cortejo de ternura,
Tu lumbre de murmullo encendido,
sendero de ansiada quimera.

Amarilis Salazar

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