Un solo impulso basta.
Para agotar los caminos,
para cantar ebrio entre paredes de odio,
para ser el lomo de un lirio entre insectos palo,
para relinchar en un funeral de fuego,
para nombrar la soñolienta ausencia,
para convertir tu silueta en una isla desierta,
para ser la estirpe de la espuma del sendero,
para correr entre los alaridos de un espejo,
para estrechar con los brazos del insomnio tu ausencia.
Un solo impulso basta.
GUILLERMO JIMÉNEZ FERNÁNDEZ -Mérida-
No hay comentarios:
Publicar un comentario