Una vez más regreso al espacio oscuro y solitario de donde surgí
La soledad mi fiel compañera
Ya me esperaba con los brazos abiertos
Buscando darme consuelo en solaz encuentro
Los nuevos errores, aquellos que siempre han sido los mismos
Seguirán plasmados, mejor dicho incrustados en la tinta y biselados en el calabozo de un papel amarillento y viejo de mi libreta
No tenían por qué haber salido de ahí, puesto que solo eran míos y de nadie más
Los sueños de historias pasadas
Se confunden con el tañer de la campana
Que asesta cada golpe para regresarme a la realidad en que vivo
Esta vez no permitiré que huyas
Pues de ti surgen las palabras
Que caen cual cascada embravecida
Golpeando con su fuerte crepitar mis manos
Para dejar fluir cada letra en tinta sangre
Suave y mansamente como bestia domesticada, sometida, por la mano de quien tiene el poder y sabe cómo ejercerlo
Abraham Méndez -México-
No hay comentarios:
Publicar un comentario