sábado, 10 de marzo de 2018
ODIAR
Hay quienes con estupor abordan el tema del odio,
Como léxico asqueado,
Temen decir que odiaron
O en su caso odian.
Miles e incuantificables obras hablan del amor y su contradicción,
Pero el odio solo lo abaratan,
se santiguan no citándola.
Lo alternan como si no fuera una emoción.
Te quiero decir,
Que te he odiado y te odio suavemente.
Es un odio amoroso, disidente.
¡Para que te voy a mentir!
¿Cuándo?
No te aflijas.
Te odié cuando me quitaste el control de la tele.
Te he odiado cuando no me miras.
Te odio cuando no me dices que me amas,
que soy el amor de tu vida.
Odio no saber lo que tramas,
para la sorpresa de mis cumpleaños.
Te odio por los ratos de los ratos que pienso no me piensas.
O por no saber dónde andas,
cuando debes andar en mi memoria.
Te odio con el odio manso y espontáneo.
Odiar es sinónimo de aborrecer,
Su antónimo es amar.
Te odio en un segundo nada más.
Fonética oral y escrita.
O-d-i-a-r.
Mientras lo leo,
lo pronuncio en mi evocación.
No lo siento que quepa en mi corazón.
Te odié y te odio,
sin ganas de odiarte,
Te amo, te adoro, te quiero, de ti muero,
Por eso te odio.
Para qué odiar.
Más bien no te odio,
soy del sujeto de la oración,
el sustantivo verbal.
Misael García Consuegra.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario