viernes, 9 de marzo de 2018

A TI Y POR TI


No tengo rosas que ofrecerte,
el perfume con que rocío tus sueños...
nace de lo más profundo de mi alma.

Cuando pienso en ti, mi corazón sueña.
Tenerte, es poseer tus besos
agitando las alas invisibles
de mi cuerpo que sacude en silencio
los temores más íntimos
de perderte.

A ti y por ti me rindo en la desnudez
de una madrugada de insomnio,
cuando la luna se esconde
tras los visillos de la memoria.

Me rindo y mi mente se distorsiona
cual marioneta de la vida
cuando me llamas con la mirada,
llenando mi cuerpo de caricias.

¿Cómo no pensarte en mi casa
si la llenas en la distancia
aún estando de ti vacía?
No tengo rosas que ofrecerte,
sólo yo me doy a ti cada día
y, dibujo un te quiero
en cada sonrisa.

Ven, acaricia mi mano como siempre,
mis labios te esperan
cada anochecida.
La noche serena descansa
en la medianía de una existencia
que creí vacía.
No, no tengo rosas que ofrecerte,
sin embargo por ti…
las sembraría.

Juana Campos Cortés

No hay comentarios:

Publicar un comentario