I
las tetas de Mariannela son dulces
y buenas como frutas en almíbar
al tacto palpitan cual corazón de seda
y apretadas contra mi pecho
son dos puertas al paraíso
II
bésame
llena mi boca con tu lengua
ángel
espíritu
ámame
voltea mis entrañas
III
en el amor no me duele ni el alma
recupero el sentido del silencio
viajo hacia la nube perfumada de tu sexo
IV
tu cuerpo es un poema no escrito
es un poema de dios
no de aquel dios de las guerras
ni de ese del dogma o la resignación
mucho menos del dios de los hipócritas
tu cuerpo es poesía de dios y su sonrisa perdurable
RAMÓN VALLE MUÑOZ
Publicado en la revista Ágora 2
DE FACEBOOK - 6920 -MADRES CORAJE
Hace 21 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario