Podré tener tus labios, y ser dueño de tus besos.
Podré estar entre tus manos, y ser dueño de tus abrazos.
Podré estar frente a tus ojos, y ser dueño de tu mirada.
Podré escuchar tu voz, y ser dueño de tus halagos.
Podré estar ante tu presencia, y ser dueño de tu atención.
Podré percibir tu perfume, y ser dueño de tu atracción.
Podré tocar tu piel, y ser dueño de tu cuerpo.
Sin embargo... añoro poseer TU VOLUNTAD, entera y sin malicia, pues con ella... ¡TE TENDRÉ COMPLETA!
Y aún estando tú lejos de mí, privado de tus ósculos, sin verte, sin oirte, sin tocarte, sin percibirte, te sentiré toda mía.
Ansío no existan separadores obstáculos entre nuestras afectivas entidades, no se interpongan envidiosas barreras que mermen o eclipsen los rayos de el Sol de tu correspondencia, o me priven de los destellos de la Luna en cada entrega de tu amor.
ERNESTO ESCOBAR MOREIRA -ECUADOR-
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