.Flores fértiles de la memoria histórica.
Humilladas.
Silenciadas.
Herida desgarrada
del pasado.
Descarnada pulsión
de los crepúsculos;
fiero aullido de loba
en las montañas,
tenazmente despiertas.
El fragor escapulario
de los bosques
de este otoño invernal
que me acontece.
Cae la fruta madura
y os evoco...
en este aquí y ahora.
.
El dolor y la infamia,
lustro a lustro...
Enlutadas las almas.
Marchita la sonrisa,
erais rosas del alba,
cuanto más encendidas
amatadas.
Latido en la cadencia
de la vida
dormida en las cunetas.
Aladas amapolas
masacradas.
Un desfile de nombres
al toque de corneta.
El terror y las leyes:
¡Presentes!
La tiniebla irredenta,
triunfadora,
del orden y las armas.
Se mutiló el acento
en las gargantas.
Tiritaban los puntos
cardinales.
Estruendo silencioso
en la tormenta
y en la emulsión eterna
vuestros rostros,
¡niñas alborozadas!
Negra aurora de gestos
herrumbrosos.
El alto genocidio
de los sueños
se abatía terrible
entre los cuerpos.
Saetas enlutadas
de amargura.
Día y noche,
la espera entre las sombras.
¿Qué hiciste pueblo,
dime,
si exigías más vida
entre los muertos?
Con tus brazos abiertos,
extendidos
y las camisas blancas,
siempre hambrienta
la muerte.
¡Ay, Francisco de Goya,
visionario!
Esta España de gozos
y tormentos.
Os evoco,
despiertas luchadoras,
sois las mismas de ahora,
las de entonces,
las que todavía sois...
en la emulsión perenne
del recuerdo.
No supe de vosotras
cuando niño...
secuestraron las luces,
las vivencias.
Os he visto lejanas,
enlutadas,
me crucé con vosotras
tantas veces...
ignoto mi sentido
a vuestro anhelo.
vuestra orfandad latente.
El miedo en las aceras
y las puertas
sellando voluntades.
Vendaval
en las hojas de amapolas.
Claveles entre el barro
de la rabia.
Los ecos de las tapias
exclamando,
la patria cercenada.
Un rosario de fosas
declamando
al brocal del fusil.
Y vosotras calladas,
silenciadas,
con el puño cerrado,
encadenado.
Los sueños
sin la estrella de los sueños,
abatidos
sobre las madrugadas.
Crepuscular rosario
de estaciones,
procesiones del llanto.
La paz de los sepulcros.
La España triunfadora
sobre España.
A vosotras, mujeres.
Despiertas luchadoras.
¡Inmortales!
Ave Fénix de acero.
Niñas alborozadas.
Jesús Sahuquillo Amoraga -Valencia-
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