sábado, 19 de enero de 2019

¡TOCA LA GUITARRA CON GLORIOSA INSPIRACIÓN!


Tócame el “Himno del amor”,
haz que la Guitarra, ¡lamente!,
de desenfreno tan inquietante,
las cuerdas, ¡hilen de efusión!

Tócame tocata de Julio César,
que esplendor más melódico,
sea el pentagrama, el símbolo
de notas, ¡que tañan felicidad!

Tócame la “Gloriosa serenata”,
de aquel atardecer- azulenco,
de aquel: coro mágico de olas.

Olas llameantes de deslumbre,
olas fervientes tan armoniosas,
y olas del radiante: bello canto.

Julio César Portella Medina -Perú-

CONDENSACIÓN


Un corazón mal dibujado, recordando la adolescencia.
Una frase intrascendente con la punta de la uña, para hacer la letra fina.
Una cabeza de muñeco con el pelo alborotado.
Un sol, una luna, unas manos, una estrella, que se yo.
Toda una vida reflejada en una nube.
Toda la muerte perpetuada en una cruz.
El deseo un unos labios, la tristeza en una lágrima.
La alegría se precipita al abrir el ventanal.
El frío quiere abrazarte y el calor escapa de la habitación.
En unos instantes el vaho se desmorona en gotas que escurren por los cristales y todo queda en nada y hay que volver a cerrar. Hace frío y los cuerpos a estas edades ya no están para tonterías.

Carlos Torrijos (España)

YO TE BUSQUÉ…


Yo te busqué por mi cuarto
entre prendas desordenadas,
busqué tu perfume en la
fría almohada.

Yo te busqué en un espacio del corazón
pude oír aún vivos tus latidos,
busqué tus ojos en los míos
al caer mis lágrimas.

Yo te busqué en los reflejos de la luna
entre la noche y la soledad,
busqué tus besos en los
pedazos de mi cuerpo.

Yo te busqué en la torrencial lluvia
para que abrigues mi alma,
busqué el calor de los abrazos,
perdido en el olvido.

Miguel Gómez D.

LA MARCHA


En una bolsa de plástico, sin propaganda, llevaban una tortilla para cenar; en el asiento de atrás del coche los regalos empaquetados: Una caracola, para invocarse cuando estuvieran lejos el uno del otro, y un portarretrato, en el que colocarían retazos de sus vidas.
- Eso iba pensando al ver la fila de soldados -. El niño se le soltó de las manos corriendo, con la mano extendida, hacia uno de ellos.
Recordó aquel amanecer, junto al acantilado.

Olivia Falcón 

EL SILENCIO DE MI HABITACIÓN


Aparcadas nuestras miradas ansiosas..., delirantes sin pudor más que aquel deseo profundo de fuerte penetración, donde se difuminaba nuestro fuego.
¡Oh mi amor!, la ansiedad nos quebrantaba toda la sed.
Sí, el deseo de aquel sexo de nuestro febril epicentro, sobre mis muslos se abrían cuál jocosa hermosa rosa con tanta delicadeza entreabriéndose entre pétalos dejando en mi nariz su aroma.
Nuestros cuerpos brillantes al sudor, resbalando al vaivén de dos cuerpos lujuriosos, entrenzando nuestras lenguas, donde yo te jineteaba mirando tus ojos cerrados, bebiéndonos del cuerpo la miel en una dualidad de gemidos abrazados al temblor que provocamos mientras mi dermis marcabas con el nácar de tu hombría toda la rosa que de color se vestía mientras me llamabas mía, en un te amo incansable.
Testigas tras un fino candado duermen las cuatro paredes.

Clara Sánchez -Costa Rica-

NUNCA NUNCA


Esta noche al lado de la ventana
Las autopistas solitarias vienen vivas
Mira a través de la ventana rota.

Un extraño cansado
Un marco oxidado de una luna
Nunca finjas que me amas
Nunca mires atrás
Nunca mires a mi manera
Nunca, ni siquiera una vez

Solo una vez si dices
Llama a mi nombre
Mis ojos desnudos no pueden encontrar

Estás en la galaxia.
Con mi oscuridad
Vamos a olvidar
El misterio
Mejor te vas.
Nunca mires atrás

Noche de invierno fatigado
Pretensión lastima lo más

Vamos a celebrar nuestro camino...

Asoke Kumar Mitra -India-

BAJO LA LLUVIA DE LA AUSENCIA


Bajo la lluvia de tu ausencia escribí
mojado de sueños, traeré el beso
de anoche que se esconde detrás
de la memoria, el abrazo derretido
corriendo debajo de tu vestido,
el soplo casual levantando la falda
de tus deseos, la caricia prófuga
caminando en tu espalda sin respiro,
no existe ausencia cuando las manos
huelen a tus caderas, en los ojos
transitan los gemidos desnudos que
fueron, inquietando los que serán.

Ante la luz de tu ausencia fue expuesta
la locura, los garabatos impresos
en tu ombligo cobraron sentido,
el manantial de tus labios inundaron
mi lengua, arrasó la razón desvistiendo
el desespero, vaya engaño era la gana
de verte frente a frente, el ansía
implorando el roce de tu cuerpo,
no hubo ausencia capaz de vencer
el hambre de sentirnos, el inclemente
reto tocando la ventana de los deseos,
coqueteando con amanecer entre
sábanas y anochecer en la misma almohada.

Frente al crepúsculo de la ausencia
llora el que no siente y suspira
el que presiente, desmaya
el que no sabe y revive quien
conoce, deambula en la lógica
él que necesita tocar con manos
y camina en la vía ilógica quien
aprendió a tocar con el alma,
el beso con labios enciende
la sangre, besar con el alma
es incendio quemando con
amor puro y permanente,
acaricia la piel quien desea,
toca el alma atravesando
la puerta quien ama.

Luis Emilio Tigüilá Robles -Guatemala-