miércoles, 21 de diciembre de 2016

PESO ESPECÍFICO


Todo pesa levemente, todo es llevadero.
Todo es cierto cuando regresa al oído sosegado; la forma de explicar también es giratoria como esos pasos mecánicos.
Todo lo que queremos saber viene como esa lluvia controlada de la ducha que nos quita el peso de la duda que nos hace sudar.
No estamos en la estación esperando nuestro propio regreso si no con el afán tan humano de trasladarnos.
Y me traslado hacia tus cosas o hacia las de los demás para comprenderlas sin la espera natural a que regresen. De que vengan de forma natural a nosotros.
El eternamente joven Boudelaire definía nuestras quimeras personales como un animal (o un monstruo) que llevábamos a cuestas cada uno. Llegar a Boudelaire es hablar en el idioma de la poesía. Pero es hermosa la metáfora.
A nadie le extraña ver a nadie paseando un monstruo porque sabemos que también cargamos con uno.

MIGUEL CAMUÑAS

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