Voy remando hacia tu orilla
para varar en tus brazos y morir en tu cuerpo
espérame estés donde estés
el horizonte no puede oscurecer nuestro día
todo el mar nos guía y nos muestra el camino
morir si morir no en este aburrido momento
si en tus sueños eternos
todo el amor que recorre el mundo tiene que conocerte
tiene que decirme donde estás
en que playa los cristales de tus ojos se revelan
en las cumbres plateadas tu pelo se hace uno con el viento
necesito hoy mas que nunca tus manos
antes que me venda al atardecer de estos días vacíos.
Marco Anton
No hay comentarios:
Publicar un comentario