Resplandecientemente
nos amamos
Montados
en un arcoíris de placer,
Cóncavo puente que nos lleva
Hacia el amanecer.
Recreo
de una noche inolvidable,
luminiscencias
en los besos,
como luciérnagas
nuestros labios se agitan.
Piel de mariposa
Que se vuela por los campos,
Pero estás aquí
Mi querida esposa,
Dibujando el deseo
En mi sonrisa,
Palpitante trajinar
Como una estrella
Que me envuelve
En su brillo pudorosa
Y se vuelve tibia
Y sudorosa
Porque el sol baja
A su morada.
Y así todas las noches,
Como si fuera la primera
O la última,
Te conviertes en luna nueva,
Amplia imaginación
Incandescente,
Va derramando mieles
De tu boca y de la mía.
Degustando
Sorbo a sorbo
esa pasión encendida.
Eres mi luz del alma,
La que me llena de vida,
Cuando te veo despierta
Y cuando te miro dormida.
Sil Torres -Argentina-
Programa de radio La hora de la República
Hace 21 horas
No hay comentarios:
Publicar un comentario