Simulacro de vida, esta nuestra, de algunos,
tan llena de recuerdos que son lastre.
Existir este nuestro, lleno de remenbranzas
candentes y constantes, siempre bullendo.
Sin olvido posible -pesan demasiado en el recuerdo-
siendo vivos, tan lejanos de nuestro alcance que,
parecen sombras de fantasmas o muertos...
Agrian nuestro diario pasar,
el carácter se vuelve gris,
nos opaca la sonrisa
y nos duele el tanto sentimiento.
Simulacros diarios,
en nuestro oficio, nuestro estar
e incluso en nuestro ser del -yo soy-.
Como si la carne se hubiese
quedado impregnando en esas remenbranzas,
el sentir y latir del corazón en el olvido,
palpita por todo y a todo nos acerca,
...nos duele tanto, todo...
magnifica hasta la mas leve brizna del ser,
nos angustia el dolor de todos y por todo.
En constante sangrado se mueve,
imposible cicatrizar heridas,
las aviva el fuego diario de la distancia
mas las cenizas que arrastra de tiempo ya infinito.
Nos movemos en simulacro de vida,
nos duele tanto el intento de resignarnos,
el haber perdido tanto en el camino...
y ese intento de perdonar y perdonarnos...
Somos la sombra de lo que fueron vidas,
aun asi, a pesar de todo, de nuestra soledad
cabe alguna que otra chispita...
luz de esperanza que el sol trae cada día,
que las remenbranzas se hagan presentes,
perder la memoria en el olvido que duele,
empezar de cero una nueva vida...
Que llegue el amor, cálido, entrañable y sincero,
que nos colme de felicidad y alegría,
que clame por nosotros y alivie nuestras heridas...
Mientras llega, seguimos en este simulacro de vida,
y si no es en esta, sera en otra vida...
LOLA WIZNER
No hay comentarios:
Publicar un comentario